sábado, 9 de enero de 2010

Hambre Cero y Beca-Familia, ejes de la política social de Brasil


De acuerdo con información de la embajada de Brasil en Santiago de Chile “Durante el Gobierno del Presidente Lula da Silva se han adoptado políticas para combatir la pobreza en las áreas de bienestar social, transferencia de renta, seguridad alimentaria y erradicación del hambre”.

Estas políticas se encuentran concentradas en el Programa Beca-Familia que entrega entre 6.7 y 42.6 dólares por mes a familias con renta per cápita mensual de hasta 44.8 dólares.

Beca Familia surgió en octubre de 2003. Tiene el objetivo de ayudar económicamente a los más necesitados y en él se unificaron todos los programas de transferencia de renta brasileños. Gracias a ello el apoyo económico a las familias de más bajos recursos se triplicó.

Entre los programas contemplados en Beca Familia se encuentran: Beca-Alimentación, Beca-Escuela, y "Auxílio Gás" (bono que otorga el gobierno para la compra de gas).

Beca-Familia es parte de un programa mayor, denominado Programa Hambre Cero, estrategia impulsada por el Gobierno de Lula para asegurar el derecho a la alimentación.

De acuerdo a la sede diplomática “el Programa Hambre Cero identifica el hambre como un asunto de política nacional, y no como una mera fatalidad individual. Esta política está encaminada hacia el logro de mayores niveles de inclusión social, a través de la universalización de los derechos de los ciudadanos, comenzando por apoyar los derechos sociales fundamentales, como el acceso a la alimentación, educación, bienestar social, y protección del empleo. Con el programa se espera contribuir al aumento de los niveles de vida en el corto y largo plazo, y a asegurar que la próxima generación pueda romper el círculo vicioso de pobreza y exclusión.”

Con esta labor el Gobierno brasileño construye "colchón de protección social" que busca mejorar la vida de las personas con programas innovadores, en mayor escala y direccionado principalmente hacia los más excluidos.

Brasil enfrenta con éxito la crisis alimentaria

La crisis mundial de alimentos se debe principalmente a la producción de etanol, a la especulación y al cambio del patrón alimentario en los países en desarrollo (PED’s) como China e India, asegura Guilherme Cassel, ministro de Desarrollo Agrario de Brasil, en un artículo publicado en Folha de São Paulo.

De acuerdo a Cassel, Estados Unidos usa el 10% de la producción mundial de maíz, lo que contribuye al aumento de precios.

A este factor se suma la especulación financiera que desató la crisis global y la creciente demanda alimentaria de los PED’s, ya que en estos países “sectores importantes de población de los PEDs entraron en la esfera de consumo de la clase media. El consumo de carne, por ejemplo, creció 100% en China, 70% en Brasil y 20% en India en los últimos 15 años.”

Esto repercute a todo el mundo, ya que de acuerdo con el funcionario brasileño en promedio son necesarios 7 kilos de cereales para producir uno de carne, lo que “está inflando el precio de los cereales” y que afecta “de manera dramática” a los 2.5 mil millones de personas que viven con menos dos dólares diarios.

El escenario alimentario de complica si tomamos en cuenta “el alza del precio del petróleo y los problemas de zafras causados por el calentamiento global. Hay importantes pérdidas de producción, en países como Australia y algunos países africanos, relacionadas directamente con problemas climáticos”, asegura Cassel.

Sin embargo, el ministro de Desarrollo Agrario destaca que su país está enfrentando de manera exitosa la crisis de los precios agrícolas. De acuerdo a su artículo esto se debe “a la presencia de un vigoroso sector de agricultura familiar que produce 70% de los alimentos consumidos por los brasileños y las brasileñas”.

“Desde 2003, desarrollamos una estrategia de fortalecimiento de ese tipo de agricultura, con políticas públicas de crédito, seguro agrícola, asistencia técnica y extensión rural. Al mismo tiempo, desarrollamos y estructuramos una política nacional de seguridad alimentaria articulada en torno al Programa “Fome Zero”. Fuimos aún más lejos, con la institucionalización de esa estrategia por medio de la Ley de Agricultura Familiar y de la Ley Orgánica de Seguridad Alimentaria y Nutricional. Mientras que el índice de los precios agrícolas internacionales subió 83% durante los últimos 36 meses, la canasta básica brasileña subió 25% en el mismo periodo.

“La leche, un producto típicamente de agricultura familiar en Brasil, registró un aumento de precio de 120% en el mercado internacional en los últimos 24 meses, pero en Brasil el aumento fue de 25%. Ello se debe al aumento de la producción de leche, que pasó de 16 mil millones de litros en los años 90 a 27 mil millones de litros en 2008, alcanzando así la autosuficiencia. Fruto de un conjunto de políticas públicas para la agricultura familiar y de la reforma agraria.

“Otros países que desmantelaron sus políticas de regulación y que orientaron sus cultivos sólo hacia el mercado externo están sufriendo crisis de abasto e inflación”.

No obstante, Cassel reconoce que Brasil no es inmune a la crisis. Para sortear con éxito la situación, aclara, es necesario “evitar posibles impactos negativos, como la disminución del poder de compra de la población más pobre, la concentración y extranjerización de la tierra, la concentración aún mayor de las cadenas de distribución y la preferencia por la exportación agrícola en detrimento del abasto interno”.

Construir la solución a largo plazo, indica el funcionario brasileño, implica garantizar la oferta de alimentos e impulsar un reparto justo de la tierra, “la tierra es de quien la trabaja”, parafrasea a Emiliano Zapata, y resume los objetivos brasileños: “producir alimentos con calidad para garantizar la soberanía y la seguridad alimentaria de nuestro país”.

Nota: Recomendamos leer la entrevista a Guilherme Cassel, ministro de Desarrollo Agrario de Brasil, sobre desarrollo territorial publicada por la FAO, da clik aquí.

El Programa Hambre Cero en Brasil


Frei Betto, responsable del Programa Hambre Cero, se pregunta: "¿por qué mientras se legisla en contra del terrorismo, el SIDA, o la guerra, no se legisla contra la pobreza? La única respuesta que he encontrado por ahora es cínica: porque de los cuatro factores de mortandad ya señalados, el único que hace distinción de clase, es la pobreza.

De acuerdo con el análisis de este fraile dominico y teólogo de la liberación este era el escenario con el que inicio el gobierno de Lula da Silva:

"Brasil tiene ciento ochenta millones de habitantes y figura entre los cinco mayores productores de alimentos en el mundo; de modo que no tenemos ni falta de alimentos, ni exceso de bocas; tenemos falta de justicia, porque somos campeones no solamente de fútbol, sino también de desigualdad social. El 2% de la riqueza del país está en manos del 10% de la población y el 10% más pobre divide entre sí, comparte entre sí, 0,9% de la riqueza. Lo que significa que los ricos son más ricos y los pobres más pobres. En mí país hay que hacer una política de cambio de estructuras para poner fin a la miseria y reducir drásticamente la desigualdad social."

En la actualidad este país sudamericano es una de las economías más solidas de América Latina. El Programa Hambre Cero es un emblema de justicia social a nivel mundial. Lee completo este análisis de Frei Betto dando clik aquí.

viernes, 8 de enero de 2010

Comedores Comunitarios de la Ciudad de México


De acuerdo con cálculos de la Secretaría de Desarrollo Social de la Ciudad de México, la Canasta Básica aumentó 50 por ciento entre principios de 2008 y mediados de 2009. Hasta el sexenio pasado, la clases populares destinaban 50 por ciento de sus ingresos a la alimentación y al año anterior canalizaban a este concepto hasta el 65 por ciento.

Ante la dificil situación ecómica, el gobierno capitalino puso en funcionamiento 160 comedores comunitarios que hasta noviembre pasado habían servido más de 4 millones 200 mil raciones, lo anterior es posible gracias a las medidas de austeridad aplicadas por la administración capitalina ante la crisis económica.

Entre esas acciones de austeridad estuvieron la disminución de sueldos de altos funcionarios, incluido el del propio Jefe de Gobierno y los de secretarios, subsecretarios y directores generales, así como la supresión de gastos superfluos y la compra de vehículos nuevos.

Lo anterior contrasta con las políticas federales las cuales se distinguen por el recorte a la inversión social y afectar así a quienes menos tienen.

Cabe señalar que los comedores comunitarios de la ciudad de México son operados por los propios ciudadanos.

En este video subido a Youtube se muestra el trabajo cotidiano en estas instalaciones.





jueves, 7 de enero de 2010

Cae 44% el nivel de vida en el agro en lo que va del sexenio, señalan expertos

La Jornada.-En lo que va del gobierno de Felipe Calderón el nivel de vida de los campesinos se ha deteriorado 44 por ciento, debido al aumento en los precios de los productos de la canasta básica, aseguraron especialistas de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En tanto, investigadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) afirmaron que la reciente alza de precios en productos de la canasta básica afecta no sólo el acceso a una dieta sana y nutritiva, sino también el disfrute de bienes y servicios indispensables, como medicamentos, transporte, electricidad y gas.

Advirtieron que en caso de “no frenar su encarecimiento podríamos tener una situación de crisis que nos lleve a una protesta social generalizada”.

Los académicos de la UNAM elaboraron un estudio en el que analizan las condiciones de la población rural de diciembre de 2006 a diciembre de 2009.

Conflictos sociales

En el documento advierten que existen 28 millones 280 mil 765 de agricultores que no pueden adquirir la canasta básica recomendable, y añaden que sólo 3 millones 954 mil 235 familias del campo pueden comprarla con sus actuales ingresos.

David Lozano Tovar, investigador de dicha facultad, quien participó en la investigación, sostuvo en entrevista que esta situación de pobreza puede generar conflictos sociales en todo el territorio nacional.

El análisis –en el que también colaboraron Javier Lozano, Jaime Vázquez, Guadalupe Zavala y Luis Lozano– asienta que para mayo de 2009, de 33 millones 185 mil personas que habitaban en el medio rural, sólo 8 millones 500 mil se encontraban ocupadas en actividades agrícolas y ganaderas.

A lo anterior, agregó Lozano, hay que sumar que al cierre de 2009 sumaron casi 500 personas desempleadas en el campo.

Subrayó que con las recientes alzas, el precio de la canasta de alimentos básicos pasó de 144 hace un par de meses a 154. Mientras, el salario mínimo más alto es de apenas 57.46 pesos.

Rebeca Pérez, de la UAM-Azcapotzalco, afirmó que el aumento de precios de alimentos y servicios ha sido “paulatino durante más de dos décadas, pero en unas semanas presenciamos un alza prácticamente generalizada y sin ningún control, lo que puede generar enorme malestar ciudadano”.

Agregó que ante la creciente carestía y el desempleo, el consumo se reduce “sensiblemente en aquello que se considera no indispensable, como el acceso a medicamentos de calidad, pago de colegiaturas y vehículos. Se estima que al menos 60 por ciento de nuestro ingreso promedio se destina a la alimentación”.

Rafael Calderón Arozqueta, de la UAM-Xochimilco, indicó que pese al encarecimiento de la canasta básica, el gobierno federal “no ha hecho ningún esfuerzo por controlar los precios ni mucho menos corregir su política agraria y garantizar la soberanía alimentaria de la población”.

Cifras mágicas, malestar profundo

En su artículo Cifras mágicas, malestar profundo,publicado por La Jornada, Adolfo Sánchez Rebolledo analiza la actual coyuntura económico social de México.

En México continúan los aumentos

Suben tarifas de telefonía celular

Con la entrada en vigor de 3 por ciento al impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS) para las telecomunicaciones, con excepción de Internet, así como el alza del IVA de 15 a 16 por ciento, las compañías de telefonía móvil aplicaron el aumento en sus precios.

Hasta finales del año pasado un cliente pagaba 1.15 pesos por minuto en llamadas a otros usuarios de la misma empresa. Con la entrada en vigor del alza al impuesto, ahora tendrá que erogar 1.19 pesos que se traducen en 3.5 por ciento más que en 2008.

Asimismo, los mensajes de texto que el año pasado costaban en prepago 0.85 centavos, ahora el usuario tendrá que pagar 0.88 centavos.

En cuanto a planes de renta mensual, los usuarios resentirán el nuevo impuesto de 3 por ciento y de 16 por ciento de IVA y se verá reflejado en su factura de enero. Sin embargo, únicamente pagarán el IEPS en servicios de voz, más no en el de Internet. El IVA de 16 por ciento, no obstante, estará vigente para ambos servicios.

Para el panista Gustavo Madero, los recientes incrementos “no generan inflación”

Ante la andanada de críticas de la oposición, el PAN justificó los aumentos con el argumento de que “hay razones técnicas” para ello. Gustavo Madero, presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, aseguró que las alzas en los combustibles no generan inflación.

El presidente la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, Alberto Becerra Pocoroba, aseguró que no por el aumento de ocho centavos cada mes al litro de gasolina y de un punto en la tasa del IVA debe haber una cascada de incrementos. Los comerciantes, según el panista, utilizan los ajustes en la gasolina “como pretexto” para subir los precios de sus productos “y eso es lo criticable”.